16 de mayo de 2010

Mulatu Astatke.

Mulatu Astatke es uno de los músicos más importantes de Etiopía. A fines de los 50, viajó a Londres y posteriormente a Boston y Nueva York, absorbiendo influencias del Jazz y ritmos latinos. Ha grabado varios LPs (uno de los cuales, Mulatu of Etiopía, se ha convertido en una leyenda para DJs en el último tiempo), y eventualmente llevando tanto el jazz moderno e influencias latinas, así como instrumentos específicos de la música occidental de vuelta a su natal Addis Ababa. En piano, órgano, vibráfono y percusión, con sus arreglos y composiciones, y como un agente provocador, se convirtió en una figura esencial en la gran era del Jazz y Pop Etíope, entre 1968 y 1974. Desde 1969, creó las primeras bandas independientes de la milicia etíope, que anteriormente había dominado la escena musical de su país. Hoy en día, se mantiene en una posición central en la escena musical etíope, como dueño de club, fundador de escuela musical, DJ de radio, compositor, arreglista e instrumentalista.
El disco Ethiopiques, Vol. 4: Ethio Jazz & Musique Instrumentale, 1969-1974 (volumen dedicado exclusivamente a la música de Astatke) es un gran ejemplo para entender la mezcla de influencias que reúne este eximio músico africano. Lo que encontrarás en este disco: la excelente fusión de Jazz, Funk, Groove y Swing. Gran parte del sonido de este disco se posa sobre las largas y pegajosas líneas de bajo eléctrico. Un gran trabajo de octavas de los saxos recuerda líneas del Swing norteamericano de principio de los '50, siempre con una gran influencia latina. La guitarra tiene un papel protagónico en este disco, una guitarra eléctrica distorsionada o Wah que recuerda los mejores riffs de la época jazzera de Frank Zappa, y que en muchas ocasiones se adueña de los solos. Las percusiones tienen un sólido sonido funk y latino (imagínense a James Brown y Mongo Santamaría metidos en una juguera), creando la base ideal para el desempeño de los otros instrumentos. Acá no encontraras temas con solos marcados de cada instrumento y una walkin' del bajo, es casi un viaje astral por cada tema, que se mueve como seda por cada segundo de su composición y arreglo. El resultado? ETHIO-JAZZ, término forjado casi exclusivamente en el trabajo pionero de Astatke, que llevó el sonido de su África natal y del jazz un paso más allá, con la calidad de pocos.
Lo que hay que escuchar: el mismo Ethiopiques, Vol. 4: Ethio Jazz & Musique Instrumentale, 1969-1974 (muy difícil de encontrar en Santiago) o el más accesible, la banda sonora de "Broken Flowers", que si bien no es tan bueno como el anterior, mas de la mitad es de propiedad del músico africano.
Mulatu Astatke (el apellido también se escribe como Astatqé)es un músico y arreglista etíope. Se le considera el padre del Ethio-jazz. Nació en 1943 en la ciudad de Jimma, Etiopía occidental. Su formación musical se realizó en Londres, Nueva York y Boston, donde fue el primer estudiante africano en el Berklee College of Music. Posteriormente combinó la influencia del jazz y la música latina con la música tradicional etíope. .
Trabajó con muchos artistas de jazz influyentes como Duke Ellington durante los años 1970. Tras encontrarse con la banda de Massachusetts "Either/Orchestra" en Addis Ababa en 2004, Mulatu comenzó una colaboración con esa banda que continúa en la actualidad, siendo sus representaciones más recientes en escandinavia en el verano de 2006 y Londres , Nueva York, Alemania, Holanda, Glastonbury (RU), Dublin y Toronto en el verano de 2008. En el otoño de 2008 coloboró con la londinense "Psyche-Jazz collective", con "The Heliocentrics" en el álbum 'Inspiration Information Vol. 3' que incluía versiones de sus primeros clásicos del Ethio-Jazz junto con nuevo material tanto de "The heliocentrics" como propios. El instrumento característico de Mulatu es el vibráfono.
En 2005, compone parte de la banda sonora de la película de Jim Jarmusch Broken Flowers. Además, el Volumen 4 de las serie "Ethiopiques" se dedica completamente a su música. También ha producido a muchos artistas de África oriental, incluyendo a Mahmoud Ahmed.
Mulatu lanzó un doble álbum de venta exclusiva para los pasajeros de Ethiopian Airlines, siendo el primer disco una compilación de los diferentes estilos de las distintas regiones de Etiopía, y el segundo, originales grabados en estudio.

Mulatu Astatke nombre que trae a la memoria la extraordinaria agrupación de los años ochenta liderada por Mike Mainieri, es un disco que reivindica el papel del vibráfono en el jazz. Ello se nota en esta referencia al vibrafonista Mainieri y en algunas de las diez canciones que lo componen, como Radcliffe, que bien podría ser un guiño a Cal Tjader, maestro de los vibrafonistas actuales. Los otros temas del álbum son: The Way To Nice, con una leve evocación a las bandas sonoras de James Bond; Green África, Motherland y Assosa, tres canciones dedicadas a su tierra natal; Mulatu's Mood, Ethio Blues y Boogaloo, tres temas basados en su propio concepto del jazz; y un imponente mambo: I Faram Gami I Faram. Mulatu Astatke (Jimma, 1943) es uno de los percusionistas y autores de bandas sonoras más importantes de la escena africana en los últimos años. Su trabajo con el jazz y las fusiones folk lo llevaron a desarrollar en su natal Etiopía, el llamado Ethio-Jazz, un estilo de interpretación basado en el concepto del swing con un toque funky y sobre una base afro. En los últimos años ha estado acompañado de The Heliocentrics, un noneto británico de free jazz y psicodelia, que siempre le ha hecho guiños al groove. Esta asociación dio como resultado un excelente disco que hizo parte de la elogiada serie Inspiration Information del sello Strut Records. Ahora, en Mulatu Steps Ahead, Astatke se aleja de los instrumentos tradicionales como el krar, la washint y la begena, que había trabajado, y retoma el formato orquestal que lo hizo famoso. El álbum, que llega a los Future Beats de Gladys Palmera, suena a gran orquesta de metales y ritmo, con juegos que a veces son James Brown, a veces Tito Puente y a veces Duke Ellington. O sea, Mulatu Astatke.
En 2007 y 2008, Mulatu disfrutó de una beca del Radcliffe Institute en la Universidad de Harvard donde trabajó en modernizaciones de los instrumentos tradicionales etíopes[1] Mulatu también sirvió recientemente como artista en residencia Abramowitz Artist en el Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge (Massachusetts). Además de conferencias y talleres, Mulatu ejerció de consejero con el MIT Media Lab para la creación de una versión moderna del krar, un instrumento tradicional etíope, para lo que volvió brevemente al MIT en primavera de 2009 para supervisar su progreso.[2]
El 1 de febrero de 2009, Mulatu Astatke ofreció un concierto en el Auditorio Luckman Auditorium en Los Ángeles con una banda que incluía músicos de jazz tan notables como Bennie Maupin, Azar Lawrence y Phil Ranelin.
lunes 22 de febrero de 2010.

Mulatu Steps Ahead
La música etíope tiene un sonoridad especial. Acostumbrados a las armonías occidentales parece simple en la primera oída, se maneja entre melodías de origen sudanés y las del áfrica negra. Pero cuando te introduces en sus lineas armónicas el efecto es absolutamente hipnótico. Esto lo sé bien, he tenido la suerte de viajar al país del África oriental. Por cierto aparte de las hambrunas que conocemos a través de los medios, las cuales suelen localizarse en las zonas conflictivas y aisladas del norte, en las otras se come enjera a tutiplén. También el baile y la música en directo es más que habitual en la mayoría de la población cristiana ortodoxa.
El músico etíope que ha conseguido difundir la cultura y traspasar fronteras ha sido Mulatu Astatke. Ahora es admirado por la élite de los músicos de todo el mundo. ¿Recordáis la película de Jim Jarmusch Broken Flowers? parte de su banda sonora lo popularizó en todo el mundo. Hace un año nos regalaba una obra maestra junto a la banda británica The Heliocentrics en su trabajo Inspiration Information.
Ahora el Padre de jazz etíope presenta su nuevo album de estudio, Mulatu Steps Ahead. La obra explora nuevos caminos en la fusión del jazz occidental. Los temas fueron grabados con los miembros de la Either/Orchestra en Boston, junto a colaboraciones de músicos tradicionales de Etiopía en Addis Abeba y miembros de la Heliocentrics, más el añadido de algunos jazzman británicos y músicos africanos en las sesiones finales grabadas en Londres en noviembre de 2009.
He conseguido una demo con algún comentario alusivo incluido aquí, ya qué el Cd tiene prevista su salida al mercado a finales de marzo. Sirva como primicia del icono del jazz etíope y promoción de su maravillosa y delicada música.
Tracklist:
1. Radcliffe
2. Green Africa
3. The Way to Nice
4. Assosa
5. I Faram Gami A Faram
6. Mulatu’s Mood
7. Ethio Blues
8. Boogaloo
9. Motherland
Mulatu Astatke
El músico etíope, descubierto para el gran público por el cine de Jim Jarsmusch y los recopilatorios “Ethiopiques”, visitó Madrid junto al combo The Heliocentrics para disfrutar de su segunda juventud.
Resulta cuanto menos curioso que una figura de primer nivel dentro de la música jazz internacional, vea condicionada su popularidad en función del reconocimiento de según qué personalidades se hagan eco de su valía y compartan su descubrimiento con el resto de los mortales. Me refiero en concreto a lo que pasó con Mulatu Astatké, virtuoso del vibráfono, músico, compositor e improvisador excepcional que ya gozaba del respeto y la popularidad de los aficionados a la música en su Etiopía natal, y que pese a haber trabajado junto a titanes del jazz como Duke Ellington, no vio elevada su figura a la categoría de mito viviente del jazz africano hasta que el director de cine Jim Jarmusch no colocó su música en la banda sonora de la muy recomendable película “Flores Rotas”, protagonizada por Bill Murray (esas mismas canciones ya formaban parte del cuarto volumen de la serie “Ethiopiques”, hito discográfico que aportaba la dosis necesaria de justicia poética a una escena musical que infravalorada -cuando no directamente obviada- durante demasiado tiempo). Aunque, visto lo visto, bendito seas Jim Jarmusch.
En su visita a Madrid, el músico etíope llegaba acompañado por The Heliocentrics, la banda junto a la que ha editado su más reciente trabajo, “Inspirarion information”, tercera entrega discográfica de colaboraciones instigadas por el sello Strut, un disco que llega un paso más allá en su propuesta de jazz, funk y ritmos ancestrales gracias a la aportación de la banda, todos unos expertos en lo que a acompañamientos de altura se refiere teniendo en cuenta su fructífera y más sonada (hasta ahora) colaboración con Dj Shadow. Con todo, el encuentro entre el vibrafonista y el colectivo inglés no es nuevo: ya en 2007 Astatke aparecía en los créditos de “Out there”, el hasta ahora último disco firmado en solitario por The Heliocentrics, donde unían fuerzas (tanto a nivel compositivo como de ejecución) en varios de los cortes de aquel extenso álbum.
Así, con un público eminentemente joven, blanco y heterogéneo que llenó moderadamente la sala -algunos movidos por el reciente interés (Vampire Weekend mediante) de la comunidad indie por todo lo que huele a africano y otros ya conocedores del genio de este artista negro de sesenta y seis años-, fueron The Heliocentrics los encargados de prender la mecha inicial al concierto. Ocho músicos de sobrada solvencia instrumental que comenzaron improvisando a la manera “mestiza”, como Jack Yglesias –flautista, percusionista y director de ceremonias del colectivo londinense- se encargó de remarcar en su presentación sobre las tablas, dando rienda suelta a sus instintos musicales más primitivos, intoxicados por una diabólica bacanal de melodías salvajes que llegaron a lo más alto con las inspiradísimas contribuciones de chelo y saxofón. Para cuando la introducción terminó, el público estaba ya entregado a la inminente fiesta de ritmo e improvisación que se avecinaba.
Mulatu Astatke apareció enfundado en una túnica blanca, agradeciendo de antemano la presencia del numeroso y entregadísimo (le recibieron con una ovación cerrada) público en la sala (pocas horas antes, la organización del concierto temía una debacle asistencial que afortunadamente no se confirmó) y prometiendo un buen rato de música y diversión. Y vaya si cumplió con su promesa. Porque la lista de canciones no fue larga (ocho en total, contando el bis), pero allí hubo mucha, muchísima música.
El etíope, viejo zorro, y su grupo de músicos ingleses se decantaron por un repertorio basado en la parte más asequible de una propuesta que cuenta con Astatke como líder absoluto, lo que significa que básicamente se recrearon en lo mostrado en “Inspiration information” (del que sonaron “Mulatu”, “Blue Nile”, “Chik Chikka” y “Dewel”) y las tres composiciones que formaron parte de la ya mencionada banda película de Jarmusch (“Yegelle tezete”, “Yekermo sew” y “Gubèlyé”), dando rienda suelta a la creatividad instrumental de todos los miembros del grupo, guiados por Yglesias (que repartía los solos llevado por la energía musical que se estaba generando en esos precisos momentos, señalando efusivamente cada nuevo cambio, cada solo, cada cierre, de manera efectiva, vistosa, emocionante y ciertamente teatral) y por el mismo Astatké, generoso maestro de ceremonias que supo cómo brillar con luz propia sin desmerecer los destellos de brillantez de los músicos de Heliocentrics.
Al final, todos en el público con ganas de más dosis de ese funk ancestral (¿o fue jazz vanguardista?) que llenó e impregnó hasta el último rincón de la sala y que muchos –un servidor entre ellos- no dudarían en calificar como uno de los conciertos del año. Y todo ello a cargo de un músico al que el tiempo ha terminado colocando, poco a poco, en el lugar de honor que merece.

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